El error común de muchas empresas, y creo que es parte de la naturaleza humana es la resistencia al cambio.
En múltiples empresas hay directivos que duran y perduran en un puesto, pero un buen día deciden levantar el vuelo, y no hay los elmentos necesarios para retenerlos, y a partir de ese momento hay un alto nivel de estres, porque no nos dimos a la tarea de hacer frente a estas situaciones.
El error común, es "promover" dentro de nuestro personal existente a aquel que cubra dicha ausencia. Con tal de ahorrarnos tiempo, y con la justificación de "no podemos perder tiempo" o "mas vale malo conocido, que bueno por conocer" entonces optamos por ofrecerle el puesto a alguien que ya se encuentra en nuestras filas.
Y no digo que eso sea un error, para nada, el error es no visualizar si en verdad cubre en la totalidad con el perfil deseado, si tiene las habilidades técnicas, profesionales y humanas requeridas. Puesto que muchas veces un empleado puede ser muy bueno en un puesto, o siguiendo instrucciones; pero cuando se le deposita toda la responsabilidad en una encomienda nos topamos con que "no da la talla" y no solo nos damos un tropezón con el puesto, sino que ademas frustramos a ese empleado promovido, y en el peor de los casos terminamos despidiéndolo.
Lo recomendable, es contar siempre con un manual de puestos, tener bien definidos los puestos y perfiles, tener claridad en la elección del postulante (promovido o nuevo personal). Para ello es bueno contar con un experto en el área, para llevar a cabo con todo el proceso de selección e inducción del personal.
Quieres conocer más o requieres apoyo en estás áreas, contactanos: demco.merida@gmail.com

